Nacional

Gobierno confirma el inicio de una tercera ola de contagios con Covid-19 en el eje troncal

Vía Agencias

(mayo, 4/2021) Los contagios de coronavirus están afectando al personal de salud y la capacidad operativa de los hospitales, lo que vuelve a despertar la preocupación del sector, que advierte con un paro, de 24 horas, si es que las autoridades nacionales no amplían los contratos del personal que trabaja en los servicios de Covid-19, que vencen este viernes.

Al brote registrado en el hospital de Clínicas de La Paz, que derivó en 27 afectados en el área de quirófano, se suman los contagios que se han venido dando en los nosocomios cruceños, que ha generado 200 bajas en lo que va del año y tiene en estos momentos a cinco médicos en terapia intensiva”, según lo hizo conocer el presidente del Colegio Médico Departamental, Wilfredo Anzoátegui.

A esto se suma la preocupación porque este viernes culminarán los contratos temporales que el Gobierno nacional dispuso para los salubristas que atienden a los pacientes con Covid-19. Solo en Santa Cruz suman 706 profesionales los que se verán afectados si los contratos nos son ampliados, lo que también afectará la atención de los pacientes con Covid-19, en plena escalada de la pandemia.

Anzoátegui señaló que tienen conocimiento de que el ministro de Salud, Jeyson Auza, en su última visita a la capital cruceña se comprometió a que dichos cargos serán renovados, “pero mientras eso no se oficialice el sector se mantiene en emergencia y el paro nacional, de 24 horas, decretado para el próximo viernes”, dijo el presidente del ente colegiado.

“Mantenemos la emergencia, vamos a tomar las medidas necesarias para ser escuchados, tenemos ya un paro de 24 horas para este viernes. En caso de que el ministro (de Salud) no se siente con nosotros a dialogar, tendremos un consejo médico nacional para ratificar la huelga”, dijo Anzoátegui.

La medida es también para exigir la abrogación de la Ley de Emergencia Sanitaria y en rechazo a la instructiva del Ministerio de Salud que obliga a los profesionales de salud, con más de 60 años, a que retornen a sus fuentes laborales bajo el argumento de que todos los funcionarios de salud ya están vacunados.

De acuerdo con datos del Colegio Médico Departamental, en lo que va de la pandemia más de 600 profesionales han sido afectados por el coronavirus y 98 han perdido la vida, como consecuencia del virus.

Vacunación

Por otro lado, el Ministerio de Salud firmó este fin de semana un convenio con la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm) para ejecutar un plan piloto de vacunación, denominado En Napa, que tiene el objetivo de reforzar el proceso de inmunización contra el coronavirus.

Se aplicará similar estrategia que en La Paz, donde la semana pasada se habilitaron puntos fijos y móviles de vacunación para vacunar a los adultos mayores, según la numeración de la cédula de identidad.

Al respecto, el gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Carlos Hurtado, indicó que esa instancia tiene capacidad para habilitar más puntos de vacunación y lo que se precisan son vacunas.

De acuerdo con datos proporcionados por Hurtado, hasta la fecha en el departamento cruceño ya se han vacunado a más de 170.000 adultos mayores y la cifra total de inmunizados suma más de 200.000 personas.

Para el epidemiólogo del Sedes, esto ha amortiguado el impacto de la tercera oleada, ya que encontró a gran parte de las personas vulnerables con la debida protección.

“Nos ha llegado un pequeño lote de vacunas de 23.400 dosis el pasado viernes y seguramente en esta semana se terminarán de aplicar, por lo que esperamos que el Gobierno cumpla con su responsabilidad de enviarnos más dosis para que no nos quedemos haciendo una pausa en la vacunación en el peor momento de la pandemia”, señaló la autoridad sanitaria.

Agregó que todavía quedan 177.000 adultos mayores sin vacunar en el departamento cruceño.

En estos momentos hay 24 puntos de vacunación habilitados solo en la ciudad capital. El plan está siendo enfocado en vacunar a los adultos mayores.

EL DEBER