El exministro de la Presidencia José Luis Lupo Flores decidió declinar su designación como representante de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), en una decisión comunicada este martes al presidente Rodrigo Paz Pereira.
Lupo explicó que llegó a esta determinación después de una “serena y detenida reflexión” y dejó una frase que marca el tono de su decisión: “No sería honesto de mi parte actuar como si nada hubiera ocurrido durante estos últimos meses”.
En la carta, el exministro sostiene que representar a Bolivia ante la OEA requiere “plena claridad, no solamente formal sino también política e institucional”. Bajo ese argumento, considera que actualmente “no están dadas las condiciones para asumir esta misión”.
“Las circunstancias han cambiado”
Lupo recordó que inicialmente aceptó la propuesta de Paz “con orgullo y compromiso” e incluso presentó ante el Senado su visión sobre el trabajo que Bolivia podía desarrollar ante el organismo internacional.
Sin embargo, asegura que posteriormente se produjo un cambio sustancial en el contexto.
“Quienes hemos asumido responsabilidades públicas tenemos también la obligación de revisar nuestras decisiones cuando cambia sustancialmente el contexto en el que fueron tomadas”, señala en la misiva.
Aunque la frase deja abierta la interrogante sobre qué ocurrió durante los últimos meses, Lupo no identifica de manera específica en su carta cuáles son las circunstancias que cambiaron.
El exministro presenta su decisión como una determinación basada en su independencia y en su forma de entender el servicio público.
“Por eso he decidido cerrar esta etapa”, afirma.
De ministro de Paz a representante ante la OEA
Lupo dejó el Ministerio de la Presidencia el 3 de agosto de 2026, después de aproximadamente diez meses en el gabinete de Rodrigo Paz.
Ese mismo día, el mandatario anunció que había propuesto a Lupo como representante de Bolivia ante la OEA y destacó su desempeño durante los 53 días de bloqueos y conflictos sociales que atravesó el país.
La propuesta posteriormente fue respaldada por la Cámara de Senadores, que el 13 de agosto aprobó su designación como representante ante el organismo internacional.
La decisión de Lupo significa ahora que la misión diplomática que había sido impulsada por el propio Paz queda sin efecto por voluntad del designado.
Una decisión que llega después de meses de cambios
En su carta, Lupo también hace referencia a su paso por el Gobierno y sostiene que ejerció el cargo de ministro con la convicción de que era posible contribuir a una transformación institucional y recuperar la confianza ciudadana.
Asegura que su decisión de declinar la representación ante la OEA responde a su “libertad de criterio”, su independencia y su compromiso con Bolivia.
Finalmente, agradece a Paz por la confianza depositada en él y le expresa sus deseos de éxito en la gestión.
Con infomración de UNITEL