En el marco de la transición de mando, el gobernador saliente Oscar Montes informó que la Gobernación de Tarija será entregada con 542 funcionarios, una reducción significativa frente a los 1.469 con los que inició su gestión en 2021, lo que representa un recorte de 927 ítems en la estructura institucional.
La exautoridad destacó que esta disminución responde a un proceso de ajuste administrativo orientado a optimizar el funcionamiento de la institución. Sin embargo, durante su intervención también generó controversia al referirse a la inamovilidad laboral de funcionarios con discapacidad, puesto que, del total de los 542 funcionarios, 75 personas tienen carnet con discapacidad y 59 son tutores de personas con discapacidad
Según señaló, este es un tema “complejo” que debería ser abordado por la Asamblea Departamental mediante una reglamentación específica. En su criterio, si bien se deben respetar los derechos de las personas con discapacidad, también es necesario establecer mecanismos que garanticen el cumplimiento de funciones dentro de la institución, puesto que según Montes hay personas con discapacidad que no quieren trabajar con excusa de su discapacidad “se creen con derecho de cobrar sin trabajar”
En ese sentido, planteó la posibilidad de implementar un reglamento que contemple llamados de atención, sanciones progresivas e incluso la desvinculación en casos de incumplimiento reiterado, sin que ello implique vulnerar derechos adquiridos.