Tarija sin mayoría: Soruco y Oliva disputaran la Gobernación el 19 de abril

Regional

Tarija entra en su fase más tensa. Sin un ganador claro en primera vuelta, la definición por la Gobernación se traslada al ring electoral de un balotaje que enfrentará a dos figuras que no solo compiten por el poder, sino que cargan con una historia política compartida.

Con el 97% de actas computadas en el Sistema de Resultados Electorales Preliminares, el escenario queda delineado: Adrián Oliva lidera con más del 35% del respaldo ciudadano, mientras María René Soruco se posiciona segunda con cerca del 28%. Sin embargo, la falta de mayoría absoluta obliga a ambos a medirse nuevamente en las urnas. De acuerdo con el calendario de la misma instancia electoral, el balotaje está previsto para el 19 de abril próximo. 

Pero este balotaje no se explica solo por los porcentajes. Adrián Oliva y María René Soruco no son rivales cualquiera: ambos emergen de un mismo tronco político vinculado al liderazgo de Mario Cossío, figura determinante en la política tarijeña y eje del proyecto Camino Democrático para el Cambio (CDC).

Fue en ese espacio donde iniciaron su recorrido en la gestión pública, ocupando cargos administrativos en la entonces Prefectura durante la gestión de Cossío. Sin embargo, tras su salida y posterior exilio, aquel proyecto político comenzó a diluirse, dispersando a la militancia y fragmentando la estructura que los había reunido.

A partir de esa dispersión, las trayectorias de ambos tomaron rumbos distintos. Oliva consolidó una carrera política ascendente: llegó a la Asamblea Legislativa Plurinacional como diputado y más tarde alcanzó la Gobernación de Tarija. Soruco, en cambio, se apartó del protagonismo político directo y se dedicó a la docencia y al trabajo de asesoría, manteniéndose al margen de los principales espacios de poder.

Esos caminos volvieron a cruzarse en un momento clave: cuando Mario Cossío fue inhabilitado como candidato a la Gobernación y designó a Soruco como su reemplazo. En ese contexto, el exgobernador sostuvo que su inhabilitación respondía a un trasfondo político, apuntando a sectores vinculados a la alianza de Oliva.

La contienda no solo enfrenta a dos candidatos; expone la ruptura de una misma raíz política y reabre viejas lealtades, en una disputa por el poder .