El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rómer Saucedo, informó este miércoles que dejó el país junto a su familia y calificó su decisión como “la más dura” de su vida.
“He salido del país, estoy con toda mi familia en el exilio. Pasaré a engrosar la lista de aquellos que, en tiempos de democracia, aún son perseguidos. Le contaré al mundo que en mi país es pecado cuestionar al poder político y que se asesinan magistrados con total impunidad y complicidad de las esferas del poder”, escribió el magistrado en redes sociales.
Aseguró que Bolivia dejó de ser un país seguro. “Mi libertad y la vida de toda mi familia corren peligro”, alertó.
Señaló que se acabaron las garantías jurídicas y que “el poder político convirtió nuevamente a la Justicia en una puerta giratoria que ejerce como regla la detención preventiva a quien no comulga con ellos”, y que “tampoco titubea para contratar sicarios y silenciar gente con la muerte”.
“Van a sembrar pruebas para desacreditarme”
“Se vienen construyendo relatos en base a mentiras y sé que van a sembrar pruebas para desacreditarme. Pero no solamente a mí: lo harán además con otros liderazgos emergentes, referentes regionales y nacionales, para después de haberlos desacreditado en redes sociales y medios de comunicación, darles la estocada judicial final”, afirmó.
El magistrado indicó que su “frontalidad y sinceridad” en decir las cosas causó molestias desde el inicio de su cargo durante el anterior gobierno y que “los actuales empezaron un ataque sistemático y gradual” en su contra para desacreditarlo ante el pueblo “con relatos construidos en base a la mentira”.
“Estoy seguro de que pretenderán utilizar elementos de convicción que serán fabricados a la medida de algunos políticos, para luego convertirme en un objetivo judicial y así ser el trofeo con el que celebren la toma del Órgano Judicial que tanto ansían. ¡No les daré el gusto! Mi cabeza no será su trofeo”, sostuvo.
“El sicariato le dobló el brazo al Estado”
Según el presidente del TSJ, “en Bolivia, el sicariato le dobló el brazo al Estado”, teniendo como realidad el asesinato de Víctor Hugo Claure, decano del Tribunal Agroambiental.
“Lo mataron porque afectó intereses de corruptos y son cómplices quienes hasta el día de hoy encubren ese hecho. No quiero que me pase lo mismo, por eso prefiero irme”, dijo.
“No voy a renunciar”
Saucedo aseguró que “el Gobierno ya tiene un trato con quien se pretende que ejercerá” su suplencia.
Pero “quiero decirles una cosa muy clara: ¡no voy a renunciar al cargo que me dio el voto del pueblo cruceño!”, anunció.
Remarcó que su exilio no significa una renuncia y que la Sala Plena del TSJ tiene quórum para funcionar aún sin su presencia.
“Retornaré al país cuando las condiciones hayan cambiado, cuando mi libertad y mi vida dejen de estar en peligro, y no solo la mía, sino la de mi esposa e hijos. He salido sin tener procesos abiertos, pero sé que empezarán pronto. Los años pasan rápido. Las tiranías no terminan bien”, afirmó.
EL DEBER