En el Beni ya se cumplió un paro cívico con bloqueos de calles y carreteras, en protesta por la mala calidad de la gasolina y el diésel. Los daños en vehículos continúan en aumento y los transportistas exigen el retorno del combustible tradicional.
Estas denuncias no solo se presentaron en Beni, sino también en otras regiones del país. Ante esta situación, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció la implementación de cinco medidas destinadas a resguardar la calidad de los combustibles líquidos que comercializa en el mercado interno.
1. Mayor control de calidad en toda la cadena
Como primera medida, YPFB incrementará los análisis de control de calidad en todos los puntos de la cadena logística bajo su responsabilidad. Esto incluye inspecciones desde las plantas internacionales proveedoras del producto hasta su distribución final, con el objetivo de garantizar el seguimiento permanente de la calidad del combustible.
2. Limpieza de tanques de almacenamiento
La segunda medida contempla la implementación de un programa de limpieza integral en todos los tanques de almacenaje, con el fin de evitar contaminaciones que puedan afectar la calidad del producto final.
3. Exigencia de estándares más rigurosos en la importación
Como tercera acción, la estatal petrolera aplicará parámetros de calidad más estrictos a los combustibles que se importen, reforzando los controles técnicos antes de su ingreso al país.
4. Aditivación de combustibles
En cuarto lugar, YPFB adquirirá de manera adicional productos aditivos para la gasolina. Estos compuestos químicos están formulados para mejorar el rendimiento, la calidad del combustible y la limpieza del motor, reduciendo posibles fallas mecánicas.
5. Incremento de la producción nacional
Finalmente, YPFB programará un aumento de la producción nacional a través de la importación de crudo. Según la estatal, las refinerías actualmente operan al 30% de su capacidad, cuando podrían abastecer hasta el 80% de la demanda interna.
La empresa estatal reiteró su compromiso de sustituir progresivamente la importación de combustibles líquidos por la importación de crudo para su refinación en el país. Sin embargo, reconoció que la escasa inversión en el sector hidrocarburos generó un problema estructural: de importar el 20% del combustible hace algunos años, actualmente el país depende en un 60% de producto importado.
“Este incremento ha obligado a adecuar nuestro sistema de almacenamiento a volúmenes cada vez mayores de importación”, indicó Sebastián Daroca Oller, vicepresidente Nacional de Operaciones de YPFB el vicepresidente Nacional de Operaciones de YPFB, Sebastián Daroca Oller, vicepresidente Nacional de Operaciones de YPFB.