Mientras el presidente Rodrigo Paz, en el mismo acto de posesión de José Antonio Kast, destacaba un futuro prometedor en la relación entre Bolivia y Chile, el recién posesionado presidente chileno alistaba un decreto para cerrar la frontera y construir “barreras físicas” contra la migración irregular.
“Nosotros tenemos un pasado con Chile, sí, pero también tenemos un gran futuro y la visión es, en democracia, poder construir un futuro para ambas naciones y para el contexto continental”, afirmaba Paz a medios de comunicación chilenos.
El presidente ratificó además sus propuestas de integración regional, entre ellas la idea de que Bolivia podría proporcionar puertos a Chile con conexión hacia Brasil. También planteó la necesidad de un “esfuerzo conjunto” para encarar temas como la minería, tomando en cuenta el potencial que comparten Bolivia, Chile y Perú.
Sin embargo, tras asumir el mando del país, Kast firmaba una serie de decretos en distintos ejes. Uno de ellos apunta a reforzar el control de la frontera norte. Entre las primeras decisiones figura una Instrucción Política Nacional de Cierre Fronterizo y Declaración de Zona Militar, que contempla delimitar el sector más vulnerable de la frontera con Bolivia para declararlo formalmente como zona militar de control territorial.
La medida porsupuesto generó reacciones en Bolivia. El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé señaló en la red social X que la decisión de Kast “contrasta con lo dispuesto por el Tratado de 1904”, acuerdo que fijó los límites definitivos entre Bolivia y Chile tras la Guerra del Pacífico, conflicto iniciado en 1879 en el que Bolivia perdió su acceso soberano al océano Pacífico.
En ese tratado, Chile reconoce a Bolivia el más “amplio y libre” derecho de tránsito por su territorio hacia los puertos del Pacífico, por lo que el decreto de Kast “no es la mejor señal de buena vecindad”.
Por su parte, Evo Morales reaccionó también en X y sostuvo que el objetivo de esta medida “es perseguir, criminalizar y encarcelar migrantes”, y coincidió con Rodríguez Veltzé en que la construcción de muros y la militarización de las fronteras violarían el Tratado de 1904, que garantiza la libre transitabilidad.
En ese escenario, el contraste entre el discurso de integración planteado por Paz y las medidas de control fronterizo impulsadas por el presidente chileno Kast refleja las tensiones que aún marcan la relación entre Bolivia y Chile.
Con información de Infobae, correo del Sur y El Deber