
Bolivia puso fin este lunes a más de quince años de un régimen de tipo de cambio fijo, dando inicio oficialmente a un sistema de tipo de cambio flexible, una de las reformas económicas más importantes de las últimas décadas. La medida, impulsada por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz y ejecutada por el Banco Central de Bolivia (BCB), busca restablecer el equilibrio del mercado cambiario, fortalecer la estabilidad macroeconómica y normalizar el acceso a las divisas.
El nuevo esquema reemplaza el tipo de cambio oficial de Bs 6,96 por dólar, vigente desde noviembre de 2011. Aunque la cotización permaneció inalterada durante quince años, la creciente escasez de dólares provocó el surgimiento de un mercado paralelo en el que la divisa estadounidense llegó a negociarse por encima de los Bs 20, reflejando la fuerte presión sobre la economía nacional durante los últimos años del gobierno de Luis Arce.
Un proceso iniciado meses atrás
La transición hacia el nuevo régimen comenzó en diciembre del año pasado, pocas semanas después de la llegada de Rodrigo Paz a la Presidencia. En ese momento, el Banco Central empezó a publicar diariamente un tipo de cambio referencial, anticipando la futura unificación del mercado cambiario.
Desde entonces, el Gobierno implementó una serie de medidas destinadas a restablecer la confianza en el sistema financiero y mejorar la disponibilidad de divisas.
Entre ellas destacó el inicio, en enero, de la devolución de dólares a personas y pequeñas empresas con depósitos de hasta 1.000 dólares en el sistema bancario. El Ministerio de Economía confirmó que, a partir de julio, este proceso se ampliará progresivamente al resto de los ahorristas.
Posteriormente, en abril, también se autorizó nuevamente el uso de tarjetas de crédito y débito bolivianas para compras en el exterior, utilizando el tipo de cambio referencial y con un monto mínimo equivalente a 500 dólares por operación.
Así funcionará el nuevo sistema
El Banco Central explicó que el Tipo de Cambio Oficial dejará de ser una cifra fija determinada administrativamente y pasará a calcularse diariamente en función de las operaciones reales realizadas por las entidades financieras.
La cotización se obtendrá mediante un promedio ponderado de todas las operaciones de compra de divisas efectuadas entre los bancos múltiples, bancos PyME y el banco público con sus clientes durante la jornada.
Según el Reglamento de Operaciones Cambiarias difundido por el BCB, cada día hábil la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) recopilará la información de todas las transacciones realizadas hasta las 17:00 horas.
Posteriormente, el Banco Central calculará el nuevo valor oficial y lo publicará diariamente a las 20:00 horas en su página web. Ese tipo de cambio será el que regirá al día siguiente para todas las operaciones del sector público, del propio Banco Central, así como para los registros contables y procesos de valoración financiera.
La normativa también contempla sanciones para aquellas entidades financieras que incumplan la obligación de reportar oportunamente sus operaciones cambiarias.
Mayor transparencia y acercamiento al mercado
Las autoridades económicas sostienen que el nuevo régimen permitirá que el precio oficial del dólar refleje con mayor precisión las condiciones reales del mercado, reduciendo gradualmente la diferencia existente entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.
El Ministerio de Economía considera que esta reforma constituye un paso decisivo para recuperar la confianza de inversionistas, empresas y ahorristas, además de facilitar el retorno de divisas al sistema financiero y fortalecer la estabilidad económica del país.
Con el inicio del tipo de cambio flexible, Bolivia abre una nueva etapa en su política monetaria y cambiaria, abandonando uno de los regímenes de mayor duración de su historia reciente.
